Ejemplar Número: 22

Oaxaca de Juárez, Oax.

Junio 2005

Bienvenidos a Oaxaca Profundo

.
.
. Núm. Anteriores
  Nosotros
  Contáctenos
  Directorio
.
.
  Bienvenidos a Oax.
  Sitios Turísticos
. Cosas de la Vida
. La ruta Dominica
   Rubén Vasconcelos
. Salvador Avendaño
   Araceli Yañíz
.. Gerardo Castellanos
.. Jorge Bueno Sánchez
.
.
 
 

               Tenía problemas con mis papás

El mejor consejo lo da la experiencia, pero este consejo siempre llega tarde. Amelot de la Houssaye.

          Yo no me imaginaba ser Neurótica, aunque desde niña he sufrido mucho, me fue muy difícil aceptar a un padre alcohólico, agresivo y mujeriego. Recuerdo que me sentía muy mal y triste cuando lo veía con sus amantes, me daba mucho coraje, tenía ganas de gritarle, de golpearlo, de preguntarle porqué hacia eso, por qué engañaba a mí mamá, sentía celos, pensaba que mi papa tenía que ser fiel a mi mamá, el llegaba a la casa como si nada hubiera pasado y yo me deprimía mucho, me encerraba en mi cuarto a llorar, me sentía muy sola, me daba mucho miedo que se divorciaran, quería verlos unidos, contentos quería ver armonía en mi hogar.

          Pensaba que como hija mayor tenía que hacer algo, así que los inscribí en un encuentro matrimonial, no aceptaba ver la realidad, no los aceptaba como eran, quería cambiarlos, que fueran diferentes, como no se daba me sentía muy mal. Después me enteré que tuvo un hijo con su amante, me dolió mucho, ellos se separaron, aunque fue lo mejor, a mi me afectaba, yo pensaba que si eso era amar, yo no quería amar y sufrir tanto, aunque desde niña siempre quise tener una familia un hogar.

          Tuve novios pero me daba mucho miedo enamorarme, que me dejaran y sufrir por eso. No duré mucho tiempo con mis novios, porque en cuanto sentía más afecto me daba miedo y los terminaba y les decía mejor quedamos como amigos, prefería eso a terminar en pleitos, o sufriendo, yo desconfiaba de los hombres, estuve muy resentida con ellos por su forma de ser, sentía que abusan, que humillan, que golpean. Veía a mis amigas o primas con novios y no podía, porque sentía, un miedo muy grande.

          Aparte, por mi devaluación siempre me sentía fea, no me gustaba mi físico y pensaba que a los demás tampoco, siempre me compare con loas niñas más bonitas de la escuela, o mi familia, yo soy morena, estoy subida de peso pensaba quien me va a querer.

          Después de unos años conocí a mi esposo, me gustó su forma de ser, su alegría, sus atenciones que tenía conmigo, fuimos novios 3 años y me sorprendí de ver el tiempo que había durado con él, me pidió que nos casáramos y acepté. Siempre había deseado una familia unida y bonita, dos hijos, pero al casarnos volvió mi inseguridad, empecé a ser muy celosa, muy posesiva, a querer saber dónde andaba, con quien estaba, un miedo muy grande a que me engañara con otra mujer, a perder mi familia, mi hogar.

          Peleaba con él me enojaba si llegaba tarde, o se había ido a tomar unas copas con sus amigos, cuando llegaba yo sentía ganas de agredirlo, de golpearlo, de insultarlo, de lastimarlo. Siempre le dije que si ya no sentía nada por mi, que me lo dijera pero que no me engañara por que si lo hacía yo lo iba a dejar, yo no iba a perdonarlo, que yo no era como muchas mujeres que fingen no saber nada, y siguen con sus esposos, a mí no me gustaría que se burlaran de mí. Si se arreglaba demasiado, yo desconfiaba.

          Mi forma de ser lo enojaba mucho, y aunque me decía que me quería, yo no lo creía, le decía "cuantos dicen lo mismo y engañan", si mi papá lo hizo, que espero de ti y como tu sabes que yo te quiero te va a dar igual. Sufrí mucho, no disfrutaba mi matrimonio, me ponía de mal humor, me veía muy enojada, de malas, empecé a descuidarme en mi arreglo personal, pensando sólo tonterías, imaginándome muchas cosas, yo no he sabido de un engaño de su parte, pero he sufrido mucho.

          Aunque me fue muy difícil aceptar que estaba mal y que necesitaba ayuda, asistí a Neuróticos Anónimos y me encontré con gente que sentía lo mismo que yo y lo había superado. Encontré comprensión y me quede, yo recibí mucha ayuda y ahora ya no me peleo con mi esposo tanto, me acepto como soy, me siento con ganas de vivir y disfrutar mi familia, ya no estoy pensando que va ha pasar y si me deja, disfruto de lo que voy viviendo, le doy más libertad, y me siento más libre, sin tanto sufrimiento. Mi matrimonio sigue adelante, disfruto más las cosas.

 

Este espacio esta RESERVADO
para su Empresa

Este espacio esta RESERVADO
para su Empresa

Esta Revista circula en Agencias de Viajes del D.F., Guadalajara, Monterrey y Puebla.