Ejemplar Número: 22

Oaxaca de Juárez, Oax.

Junio 2005

Bienvenidos a Oaxaca Profundo

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              La boda Mazateca

 

         Aquella madrugada fría y lluviosa, alrededor de la una de la mañana, con una neblina al ras del suelo, Pedro se levantó, tenía un compromiso contraído con los padres de Roberto. Ser el "Embajador" y acudir a la casa de Juana para solicitar su "mano". Llevaba consigo un cuarto de aguardiente, cigarros alas. Roberto se sentía orgulloso, no cualquier mazateco puede serlo, eso significaba que sus paisanos tenían la imagen de que él era una persona con una calidad intachable, requisito indispensable para ser "Embajador", además ya había sido Agente de Policía en su comunidad.

         Para dar este paso, Roberto tuvo que avisar días antes de esta visita a los padres de Juana, había que hacerlo para evitar ser recibido a tiros. El compromiso fue a las 2 de la mañana con el fin de que nadie notara la presencia de extraños en la casa de la futura novia; pero también había que regresar antes de las cinco para evitar preguntas absurdas de vecinos y a la vez cuidar la imagen de Juana y sus padres.

         Vengo de Cerro Central, dijo Roberto a unos padres preocupados por la visita. Traigo como obsequio este aguardiente y cigarros para convivir un rato, prosiguió.

         Ya sentados en torno a una mesa algo deteriorada por el tiempo y con puntos llenos de polilla. Me manda Teodomiro el de rancho Pineda, su hijo Cirilo quiere casarse con la hija de ustedes, les dijo.

         Habrá que platicar con ella… venga dentro de 8 días, fue la respuesta tajante.

         A los ocho días se insiste; ahora se lleva aparte de aguardiente y cigarros, pan y tal vez leña. Los padres de la futura esposa empiezan a ceder y por fin aceptan.

         Por primera vez los jóvenes mazatecos se conocen de cerca, ya no es esa mirada que Pedro desde los terrenos de cultivo echaba a Juana cada vez que ella pasaba con rumbo al pozo por agua.

         Ahora se conocen y por primera vez platican, solo pocos minutos, los padres de ella no permiten más tiempo… habrá que evitar el que dirán los vecinos si los ven juntos, pero también hay que planear la boda, los invitados, los padrinos, en fin.

         Un día previo al casorio, a ambos novios se le impone a un niño que los vigile, no deben rebasar la edad de 10 años, una niña cuida a la novia y un niño hace lo mismo con el novio. Si la novia va a comer ahí está la niña, si va a descansar, siempre a su lado su vigilante.

         Horas antes de la boda por la iglesia, los padrinos de velación (en este caso la madrina) en el patio y ante los invitados tiene la obligación de lavarle el cabello, los brazos a la futura esposa "debe llegar pura a la iglesia", dicen las ancianas y solo el agua es capaz de limpiar todo.

         Posteriormente ella sola se baña completamente. De igual forma sucede con el novio a este acto importante los mazatecos lo conocemos como "el lavado de cabeza".

         Las bodas en San José Tenango son por lo regular al medio día. Ella luce un cabello negro, largo con trenzas rodeando su espalda y luciendo un vestido blanco, adquirido tal vez en Huautla de Jiménez o si se tiene más posibilidades en Tehuacan, él a su vez lo común: pantalón negro y camisa blanca.

         Posteriormente llegan a la casa del novio y son recibidos con bailarines vestidos con ropa de manta y hermosos huipiles y que al compás de la tradicional Naxu Luxa (Flor de Naranjo) se hacen cargar de de cántaros que mueven al ritmo de ellos y que al término del Jarabe rompen.

         Los primeros que pasan a comer son los invitados de la novia, después los padrinos y por último los invitados del novio. El padino de velación es el encargado de ir de mesa en mesa brindando con una botella de aguardiente por el bienestar y felicidad de Cirilo y Juana… difícilmente éste verá concluir la boda.

         El baile indudablemente lo "abren" los padrinos con los ahijados, se baila de todo, pero nunca puede faltar la melodía que nos identifica a los oaxaqueños en cualquier parte del mundo: Naxu Luxa (la letra de este jarabe es orgullosamente inspiración de un tenangueño).

         Así son las bodas entre los mazatecos. A diferencia de otras regiones, acá las bodas duran solo dos días.

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Esta Revista circula en Agencias de Viajes del D.F., Guadalajara, Monterrey y Puebla.