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Hace muchos
años en Mazatlán Mixe vivía una familia indígena pobre, muy
pobre. No tenían nada, ni terrenos, cafetales, ni siquiera un
hijo de quien obtener una alegría o lágrimas. Cierto día la
mujer sumamente triste le dijo a su marido -Vamos al cerro a rezar
haber si así logramos tener algo, alguna esperanza que mitigue
nuestra tristeza que desde siempre nos ha acompañado.
Así, muy de
madrugada marido y mujer iniciaron su peregrinar al cerro… pero
nada; al día siguiente volvieron nuevamente al lugar, y nada;
solo la soledad, el chipi chipi de la lluvia, el viento y el canto
de los pájaros; hacían hermoso el sitio, pero debido a la
amargura de esta familia no percibían tanta belleza que la
naturaleza les obsequiaba.
Por eso el
hombre se desanimó y consideró absurda la idea. Sin embargo al
tercer día su esposa insistió tanto y logró nuevamente
convencer a su esposo de acudir al sitio. Este día la suerte
parecía que por fin estaba del lado del matrimonio. Cuenta la
leyenda que la mujer a distancia vio venir una culebrita muy
hermosa, llena de flores de varios colores; entonces le dijo al
esposo.- Creo que ya la encontramos. Se quitó el pedazo de tela
que cubría su cabeza y la extendió en el suelo, enseguida la
serpiente pareció entenderla por lo que extendió todo su cuerpo
en la tela; con demasiada suavidad ella la envolvió y
posteriormente junto con su marido encaminaron a casa.
Al llegar a
su hogar, el hombre con la intención de proteger a la culebra
decidió meterla en el baúl que era lo único que tenían porque
según la leyenda la culebra sería quien les daría riqueza y un
primogénito a la pareja.
Así
conforme los días transcurrieron, comenzó a darse un cambio
físico en la mujer, quien mostraba una delgadez impresionante, lo
cual causó gran preocupación en el esposo y vecinos.
Nadie en la
casa se había dado cuenta que la culebra había adquirido
también otro cambió físico, ésta comenzó a crecer y engordar
de forma sobrenatural. El marido sumamente desesperado y
preocupado le preguntó a su hermano – No sé que le pasa a mi
mujer, cada día se pone más débil, ¿cuál será su enfermedad?
El hermano le respondió – Es la culebra quien ha puesto a tu
mujer así, solo tú date cuenta del demonio que tienes en el
baúl, vigílalo muy bien por la medianoche y veras lo que hace.
Esa noche
cuando las luces de las velas se apagaron en Mazatlán Mixe y
entre la oscuridad solo los ojos de Luis estaban atentos al baúl.
La esposa por el agotamiento durmiendo. Ya de madrugada se
escuchó un ruido que provenía del baúl, y que alguien salía de
el.
Encendió
una vela y vio que la culebra se dirigía a la cama de su amada.
En tan solo unas semanas, la serpiente era enorme, de un grosor
impresionante y, en eso, Luis vio como se colgaba del pecho de su
amada y le chupaba la sangre.
-
¡Levántate!, le dijo, ahora sé que no tienes ninguna
enfermedad, es la culebra quien te está dejando casi moribunda.
De inmediato ella se levantó y la culebra corrió a meterse al
baúl, por lo que al abrirlo y sacar a la serpiente de su
escondite, grande fue su sorpresa de encontrarla llena de monedas
de oro.
A pesar de
esto, el esposo atrapó al animal y la metió en un morral
llevándola al lugar donde la habían encontrado. Al regresar a su
casa y querer juntar y contar las monedas de oro, éstas habían
desaparecido. Cuatro días después la mujer de lo desnutrida en
que estaba murió, y su marido quedó solo, en casa y sin nada
otra vez. |