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Pongo
en manos de los habitantes de Santa María de El Tule, una
propuesta de desarrollo turístico para ser implementada de
forma permanente hasta hacerla una tradición que lleve
turistas nacionales y extranjeros a conocer, a vivir, a
disfrutar, la danza bajo la sombra del árbol de Santa María
de El Tule.
Santa
María de El Tule, Luguiaga en zapoteco, se localiza al
oriente de la capital, "a tiro de arcabuz de la
cabecera", "a legua y media". Fundada antes del
20 de abril de 1529, año en el que había 430 tributarios y
probablemente 718 habitantes en total.
La
antigua Luguiaga, se hizo conocer más ampliamente por su
nombre náhuatl Tollin, o Tullin, Tule ya castellanizado, que
designa genéricamente algunas plantas acuáticas, como
espadañas, carrizos, cañas y tules.
En el
atrio del templo hay una pequeña fuente a ras del suelo que
alrededor tiene sembradas plantas de tule, en esta fuente hay
una inscripción en una piedra en la que todavía se puede
leer: "planta acuática que da nombre a esta población,
cuando se fundó era un sitio pantanoso cubierto por esta
planta".
El
nombre de Luguiaga o Tule, "remite a una antigua
condición ecológica del sitio: la existencia de cañaverales
en la comarca y, necesariamente, de una laguna o medio
pantanoso, ya que este tipo de ambiente es una condición para
el desarrollo de ciertas cañas (y, por cierto, de los
ahuehuetes)" esto me hace recordar que,
"Antiguamente fue una laguna que ocupó el valle de
Oaxaca en donde fundaron la capital del floreciente Reino
Zapoteco. Era una especie de segunda Tenochtitlán, pues como
ésta flotaba sobre una inmensa laguna... un peñasco con
algunos crestones era lo único que sobresalía en la
superficie de las aguas... en ella se recogían las aguas de
los ríos Huayapan, Tlacolula, Atoyac, Mixtepec, Jalatlaco y
otros", según se lee en el libro El Rey Cosijoeza y su
familia de Manuel Martínez Gracida.
Se
conoce como El Tule y es visitada por turistas nacionales y
extranjeros, sobre todo europeos, que vienen a conocer el
gigantesco árbol de El Tule, que es uno de los principales
atractivos naturales de Oaxaca.
Santa
María de El Tule es un municipio conurbado de la ciudad de
Oaxaca, sobre la carretera Cristóbal Colón, Oaxaca-Istmo,
integrado al valle de Oaxaca, de clima templado, terreno
húmedo propio para la agricultura sobre todo al oriente de la
población en donde se puede encontrar agua a tres metros; al
sur corre el Río Salado.
El
árbol de El Tule es un gigantesco sabino o árbol del agua o
viejo de agua, según su nombre en náhuatl (ahuehuete) Con
una edad de más de 2,000 años es, probablemente, el ser
viviente más viejo del mundo, tiene un grosor de 58 metros,
con un diámetro de 14.05 mts., altura de 42 mts., volumen
816.829 m3 y un peso de 636.107 toneladas. Su nombre común es
ahuehuete ó sabino y el científico: taxodium
mucronatum-(ten), familia: taxodiocea, género: taxodium.
"Junto
a un árbol así, nada es el hombre" expresa Juan de Dios
Peza en su poema El ahuehuete de Santa Maria del Tule. Este
tipo de árboles crecen lentamente, evolucionan y pueden
rehacerse de una mutilación, pueden adoptar, en su tronco y
ramas, formas sumamente caprichosas. En el árbol de El Tule
se pueden admirar, el venado, la cabeza de león, el elefante,
el pez, los tres reyes magos y la piña.
El
árbol era hueco en 1586, a causa de un incendio provocado por
un rayo que lo "hirió desde lo alto por el corazón
hasta abajo". Con "tres puertas tan grandes que se
entra por ellas a caballo y caben dentro doce hombres a
caballo", 180 años después, éste hueco había
desaparecido.
José
Antonio Gay dice que en el año de 1793 comenzó a llamar la
atención el árbol de El Tule..."medido cuidadosamente,
dio de circunferencia, cerca del pie, cuarenta varas
justas".
La
fiesta al árbol es el segundo lunes de octubre y se anuncia
con un convite por las calles portando carrizos adornados con
papel de china y flores y acompañados de la banda de música
y cohetes, su principal atractivo es una guelaguetza de
collares de flores, un ramo de poleo y dulces para los
invitados y visitantes.
Averiguando
cuidadosamente en la Historia de Oaxaca pude arrancarle al
pasado sus secretos subyacentes para describir a grandes
rasgos lo que pienso que sucedió realmente.
Un grupo
de hermosas doncellas bailaban alrededor del árbol de El Tule
"vestían ropa blanca talar de algodón, ceñían sus
sienes con esbelto penacho de vistosas plumas"; clavado
en el pelo portaban un malacatl; "adornadas con ricas
joyas que colgaban de las orejas y del cuello en forma de
collares, o rodeaban los brazos como pulseras, anillos de
valor brillaban en los dedos de las manos y calzaban sus pies
con sandalias tejidas con hilos de varios y bellos
colores".
Consagradas
al culto de "Pitao Cocobí, dios de la abundancia y de
las mieses", lo adoraban con cánticos y bailaban al son
de flautas, teponaxtles y otros instrumentos musicales para
atraer la fertilidad de la tierra.
Estas
bijanas (consagradas a dios) amadas del cielo, profesaban
castidad temporal; para recibir el año nuevo ayunaban y
hacían penitencias durante cuarenta días. En el momento de
la adoración "ofrecían sacrificios en los que
degollaban palomas y otras aves". "Se postraban
quemando sobre incensarios hojas de beleño molido y
derramaban perfumes" mientras cantores entonaban
poéticas alabanzas.
La idea
es que en forma coordinada trabajen en la recreación de la
danza del árbol, la Secretaría de Turismo, la Secretaría de
Culturan y las autoridades municipales de Santa María de El
Tule.
El 15 de
agosto de 1986 el árbol del Tule fue un punto de convergencia
mundial al que asistieron visitantes de varias partes del
mundo para que se cumpliera una profecía zapoteca que dice
que cuando los primeros rayos del sol, del 15 de agosto de
1986, tocaran las raíces, subirían por el árbol 144,000
semillas con todas las virtudes de Quetzacoatl y se
esparcirían por todo el mundo para contribuir a la unión del
norte con el sur.
En
relación al templo, Francisco Ajofrín en su Diario de Viaje
de 1766 habla de la existencia del templo -probablemente el
actual-, pero observando un grabado de Johan W. von Müller
publicado en la revista alemana Illustrirte Zeitung en 1858
descubrí que el campanario norte era mucho más alto que el
actual y en una fotografía de José M. Salas Argüelles
tomada el 14 de noviembre de 1892, se ve ya, la fachada
actual. El retablo del templo es de estilo barroco del siglo
XVII dedicado a Santa María de la Asunción, la festividad es
el 15 de agosto día de la Asunción de María y la celebran
con calenda, quema de fuegos artificiales, danza de pluma y
jaripeo. Tienen otra festividad el 2 de febrero, día de la
Candelaria, en la que también hay calenda, fuegos
artificiales y jaripeo.
Además
del árbol y del templo, Santa María del Tule tiene una
cocina regional famosa por las empanadas de amarillo. Cuenta
con siete restaurantes, ocho comedores familiares, un mercado
con veinticuatro fondas y un salón para fiestas con capacidad
para seiscientas personas. Los fines de semana hacen
empanadas, barbacoa, tejate y nieve, entre semana preparan
comida y antojitos oaxaqueños, un restaurante del lugar es
famoso por las carnitas y en el salón se sirven banquetes.
Las frutas características son la toronja y la granada.
Si saben
a dónde van encontrarán el camino.
cpcgdocast@castilanconsultoria.com.mx
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