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Me gusta pensar que
todavía existen buenos ciudadanos
preocupados por
Oaxaca, su conservación,
buenos oaxaqueños de
verdad comprometidos
con la VERDE ANTEQUERA
y
su historia
cultural y patrimonial…
Todavía
existen buenos ciudadanos preocupados
por la conservación de su lugar, buenos
oaxaqueños, de verdad comprometidos con
esta VERDE ANTEQUERA.
Cuando camino por esta bella Oaxaca,
cuando respiro de su pasado y cuando me
maravillo de su intenso cielo azul,
difícilmente podría creer que está
sufriendo; difícilmente podría pensar
que es cierto su hondo pesar; y sin
embargo, me gusta pensar en la Verde
Antequera a la luz de su valor histórico
y cultural, a la luz de los recuerdos de
los que aquí crecimos, al cobijo de
mejores tiempos en que muchos de
nosotros la apreciamos como imponente
fortaleza de cantera verde siempre lista
para proteger a propios y visitantes que
hay que aceptarlo, también desde tiempos
inmemoriales, la caminaron inspirados
por su belleza y señorío.
Me gusta pensar que Oaxaca es Patrimonio
Cultural, aunque muchos lo olviden,
aunque muchos ni siquiera sepan que esto
significa que en esta ciudad se reúnen
bienes muebles e inmuebles, materiales e
inmateriales, de propiedad de
particulares o de instituciones de valor
excepcional desde el punto de vista de
la historia, del arte, de la ciencia y
de la cultura y por lo tanto son valores
dignos de ser considerados y conservados
para la nación, o para la humanidad
misma; porque no es casualidad ni mero
ardid de mercadotecnia turística el
título de PATRIMONIO CULTURAL DE LA
HUMANIDAD que aún ostenta nuestra bella
Oaxaca; no, esta distinción que solo
algunos lugares han recibido, representa
el reconocimiento de su valor cultural e
histórico y la consecuente
responsabilidad que todos tenemos para
su conservación.
Me gusta también pensar que todavía
existen buenos ciudadanos preocupados
por su conservación, buenos oaxaqueños
de verdad comprometidos con la VERDE
ANTEQUERA y su historia cultural y
patrimonial, ciudadanos conscientes de
su valor como testimonio de distintos
fenómenos culturales, sabedores de su
trascendencia como elemento de cohesión
social; como el reflejo del desarrollo
temporal de valores que han formado
parte de importantes procesos históricos
y presentes que perfilan en el horizonte
nuestro porvenir.
Así, las obras monumentales de Oaxaca,
han adquirido su valor testimonial
indiscutiblemente con el paso del
tiempo; los edificios de Oaxaca, poco a
poco han definido un paisaje cultural
generado por la acción de sus habitantes
que en distintas épocas los fueron
construyendo, los fueron habitando y
aprovechando y que en el presente dejan
evidencia indiscutible de nuestra
identidad cultural, de nuestro sentido
social, de la vida de una sociedad que
como si fuera un rompecabezas, debido a
su gran dinamismo, nos revela en el
presente la diversidad mestiza que dio
origen al pueblo de México. Reconozcamos
Oaxaca y sus bellezas, reflexionemos
especialmente ahora de la importancia de
su preservación, discutamos abiertamente
sobre el para qué y cómo cuidarlas y
conservarlas, pues nuevamente insisto,
Oaxaca, esta Verde Antequera, merece ser
respetada por cada uno de sus
habitantes.
Este y todos los domingos, acompáñenos
en “A CONTRAGOLPE” un espacio
radiofónico para las familias
oaxaqueñas. 105.7 F.M y 990 A.M
frecuencias de Stéreo Cristal en Oaxaca.
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