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Juárez
quería que el ciudadano fuera libre para
pensar, para hablar, para escribir; que
ninguno molestase á otro porque éste no
tenía las mismas ideas.
1. PRESENTACIÓN
Hablar de Juárez, la Libertad de Prensa
y la opinión pública es hablar de su
pensamiento y de su obra, por supuesto;
es hablar de la Libertad de Prensa y es
hablar de la opinión pública y hacer el
análisis de las circunstancias de su
época, y proyectar las soluciones al
momento actual para que sean útiles; en
su momento sirvieron y cumplieron el
objetivo por el cual se crearon, pero…
¿tienen vigencia en este momento? o ¿son
aplicables ahora? Si el pensamiento de
Juárez y su obra no fueran vigentes no
estaríamos hablando de él; esto es lo
extraordinario, porque la historia es la
misma, la misma siempre.
2. JUÁREZ
El 19 de enero de 1858, nos dice
Benito Juárez desde Guanajuato: “De hoy
en adelante los destinos de los
mexicanos no dependerán ya del arbitrio
de un hombre solo, ni de la voluntad
caprichosa de las facciones,
cualesquiera que sean los antecedentes
de los que las formen. La voluntad
general expresada en la Constitución y
en la leyes que la Nación se ha dado por
medio de sus legítimos representantes,
es la única regla a que deben sujetarse
los mexicanos para labrar su felicidad a
la sombra benéfica de la paz”.
Esta Declaración de Principios resume su
pensamiento sobre la Libertad de Prensa
y la opinión pública que ya se había
consagrado en la Constitución de 1857 en
sus artículos 6 y 7 que textualmente
dicen:
Art. 6. La manifestación de las
ideas no puede ser objeto de ninguna
inquisición judicial ó administrativa,
sino en el caso de que ataque la moral,
los derechos de tercero, provoque á
algún crimen ó delito, ó perturbe el
orden público.
Art. 7. Es inviolable la libertad
de escribir y publicar escritos sobre
cualquiera materia. Ninguna ley ni
autoridad puede establecer la previa
censura, ni exigir fianza á los autores
ó impresores, ni coartar la libertad de
imprenta, que no tiene mas limites que
el respeto á la vida privada, á la
moral, y á paz publica. Los delitos de
imprenta serán juzgados por un jurado
que califique el hecho, y por otro que
aplique la ley y designe la pena.
Juárez había sufrido persecuciones,
encarcelamientos y destierro por
expresar sus ideas y por ser congruente
con sus valores y al ser electo
Presidente quería que el ciudadano fuera
libre para pensar, para hablar, para
escribir; que ninguno molestase á otro
porque éste no tenía las mismas ideas o
la misma religión (Carriedo, 1971).
“Procuraré en el corto periodo de mi
administración, que el Gobierno sea el
protector imparcial de las garantías
individuales, el defensor de los
derechos de la Nación y de las
libertades públicas”1
Jorge Fernando Iturribarría escribe:
“Contadas veces en la vida pública de
México se había disfrutado de un
ambiente tan respetuoso de la libertad,
como durante los dos sucesivos regímenes
constitucionales de Juárez –incluso el
segundo–; en efecto: bastan dos de sus
esenciales manifestaciones, para echar
por tierra cualquier imputación de
dictadura: la libertad de expresión, en
la prensa, donde el propio Presidente
era satirizado en caricaturas
sangrientas, y la libertad de expresión
en la Cámara, en donde, sin represión de
parte del Gobierno, amén de las
frecuentes críticas a la Administración,
el diputado porfirista Roberto A.
Esteva, escudado en su fuero
constitucional, utilizó la tribuna
parlamentaria para hacer el elogio del
Plan de la Noria, cuando este movimiento
francamente sedicioso ya había estallado
e iba a ser combatido por las armas”.2
3. HOY LA PROFECIA
SE CUMPLE
“Es dado al hombre, señor, atacar
los derechos ajenos, apoderarse de sus
bienes, atentar contra la vida de los
que defienden su nacionalidad, hacer de
sus virtudes un crimen y de los vicios
una virtud; pero hay una cosa que está
fuera de la perversidad, y es el fallo
tremendo de la historia. Ella nos
juzgará.3 ”
“Oaxaca sin derechos, entregada á todas
las tempestades de la política, falta de
rumbo, volviendo siempre la vista atrás
sin mirar el camino que tenía delante,
suspendida en el abismo, víctima de
cortesanos sin pudor, de soldados sin
pericia y de infames mercaderes, tenía
sin embargo á Juárez como el principio
de una nueva vida, que flotaba sobre
aquella noche inacabable de la que
parecían huir para siempre la libertad y
la justicia.”
“Los pretorianos, los mismos que en 46
negaron a la patria sus recursos en
aquellos momentos de desolación y
suprema angustia, tenían toda la tierra
y todo el poder, mientras que los
ilustres campeones de la libertad no
contaban sino con su corazón y su
palabra.”4
4. LIBERTAD DE
PRENSA
Congruente con lo que estoy
aprendiendo de la naturaleza humana hago
dos consideraciones: por una parte a
nadie le gusta ser criticado; a nadie le
gusta que le señalen sus defectos y
menos a través de un medio de difusión
masiva y por otra parte, en el extremo
opuesto, encuentro un principio
hermético que establece que si alguien
te adula desconfía de él no te corrompa
y con estas dos premisas en mente y para
hablar de la Libertad de Prensa me
planteo la interrogante siguiente:
¿existe en México la Libertad de Prensa?
La respuesta, por supuesto, no es
inmediata, ni es sencilla, como puede
parecer a simple vista ya que antes debo
analizar objetivamente, conforme con mis
propios valores y a la conciencia, las
respuestas a otros cuestionamientos
actuales como son: ¿Hay Libertad de
Prensa si quien escribe está en la
nómina del Gobierno? ¿Hay Libertad de
Prensa si te persiguen, te encarcelan o
te matan por lo que escribes? ¿Puede
haber Libertad de Prensa si hay
represión directa o represión
subliminal? ¿Puede haber Libertad de
Prensa si hay corrupción? ¿Puede haber
Libertad de Prensa si hay hambre? ¿Hay
Libertad de Prensa si no hay fuentes de
empleo? o las siguientes interrogantes
en la época de Dn. Benito Juárez: ¿Hay
Libertad de Prensa si te excomulgan si
no te unes a los curas o a los
militares? ¿Hay Libertad de Prensa si te
destierran por expresar tus ideas? ¿Hay
Libertad de Prensa si te encarcelan por
lo que piensas? ¿Hay Libertad de Prensa
si estás a punto de ser fusilado por
expresar lo que piensas?
Las circunstancias son diferentes; las
de la época de Juárez y las actuales;
los medios de comunicación no tienen
comparación; sin embargo las familias se
comunicaban mejor en la época de Juárez;
no había luz eléctrica, por tanto no
había radio, no había televisión
–afortunadamente–, no había Internet y
al caer la tarde la gente se sentaba en
la puerta de su casa y platicaban de los
acontecimientos que afectaban su vida;
lo mismo hacían “oscurita la mañana”
antes de salir de su casa conversaban
mucho; el día de hoy los medios han
destruido la comunicación familiar; han
desintegrado a las familias, les ocultan
la verdad o les dan verdades a medias;
todo está editado previamente; todo está
manipulado de tal forma que la gente no
tenga el trabajo de pensar; quienes
piensan son controlados subliminalmente
y no deben hablar de lo que vean, oigan
o sepan; si involuntariamente demuestran
que piensan, se quedan sin trabajo; este
es el marco de referencia para la
conciencia colectiva que nos da las
respuestas reales, objetivas,
indiscutibles y congruentes: No hay
Libertad de Prensa y por tanto no hay
credibilidad en lo que dice la prensa.
5.
OPINIÓN PÚBLICA
Cuando el sentir de la generalidad
de las personas coincide acerca de un
asunto, estamos ante una opinión
pública; la opinión pública; la opinión
del pueblo, es creada por los medios de
comunicación que no solo crean, sino que
conducen, manipulan, engañan; hacen lo
que quieren con la opinión; puedo
afirmar que el objetivo es ahorrar a las
personas de todas las edades y sexos el
esfuerzo de tener que pensar;
desafortunadamente su poder llega hasta
el más alejado rincón; los programas, en
el caso de la televisión, están
diseñados para retrasados mentales; los
televidentes ¿no tienen dignidad,
orgullo, sentimientos? para comprobarlo
solo hay que encender el televisor y
recorrer los canales; esto quiere decir
que no hay Ética por las mismas razones
por las que no hay libertad de prensa.
En nuestro país encuentro el origen
histórico de la opinión pública en el
Consejo de Ancianos que auxiliaban a
Moctezuma para gobernar; cada uno de sus
consejeros, representando al pueblo,
manifestaba –en público– libremente su
opinión, que él tomaba en cuenta para
guiar su conducta y gobernar con
sabiduría; estas opiniones eran escritas
en pieles curtidas o en papel de amate
por los tlacuilos y eran guardados en la
biblioteca del señor para ser
consultados por los sumos sacerdotes –tlatoahnis–,
los pochtecatl, el Cihuacoatl y por
estudiantes del Calmecac; los pochtecatl
recorrían el señorío llevando sus
mercaderías; recaudaban tributos,
tomaban datos estadísticos y a su
regreso reportaban al emperador lo que
habían visto, lo que se decía de él y de
su señorío.
“En la información que los medios nos
ofrecen sobre gobiernos, políticos y, en
general, personajes públicos, se
producen en determinados momentos giros
espectaculares. Alguien ferozmente
denostado se convierte de pronto en una
figura entrañable, sin que sus
anteriores defectos hayan sido
olvidados.
Y a la inversa, alguien que contaba con
una imagen invariablemente positiva
creada por expertos en mercadotecnia y
vendida por los medios, pasa a ser
objeto de burla o se convierte a ojos
del público en un ser execrable.
Ahora bien, una vez que el cambio en la
opinión pública está en marcha lo normal
es que los medios adopten una posición
más neutral, o al menos que no subrayen
su propio papel en el acontecimiento
original. De esta forma, lo que reflejan
es simplemente que un error o una
conducta desviada ha ocasionado el
hundimiento de la imagen de una persona:
ha cambiado la opinión pública, y los
medios en apariencia se limitan a dar
cuenta de ese cambio, incluso si
refuerzan la tendencia con informaciones
adicionales que abonan los aspectos
menos gratos de la personalidad en
cuestión.
Más complicado es comprender lo que
sucede cuando, efectivamente, el cambio
en la opinión pública se produce pese al
sesgo evidente que los medios, o un
núcleo duro entre ellos, mantiene en
sentido contrario. Este fenómeno es
especialmente llamativo cuando el
afectado es un gobierno que cuenta de
antemano con el apoyo de los principales
medios creadores de opinión.”5
Para Carmen Patricia Ortega,6 son los
gobiernos los que están llamados a
asumir la responsabilidad pública de
generar las condiciones favorables para
revertir este proceso y tomar la bandera
del interés colectivo y actuar frente a
los fuertes intereses monetarios y
políticos que han limitado a los medios
públicos, y propone algunas soluciones
concretas que deberían ser tomadas en
cuenta si en verdad se desea conducir un
desarrollo cultural en nuestro país y
no, como ella dice, pasar por alto «el
vergonzoso espectáculo de desigualdad»
en el que vivimos.
6. CONTEXTO
La sociedad recibe de las grandes
televisoras y cadenas de radio privadas
poca oferta cultural, a diferencia de la
radio y la televisión pertenecientes a
entidades estatales cuya función es de
tipo cultural, educativo u oficial
actualmente tiene un papel marginal en
el desarrollo de la comunicación social
ya que los programas de sentido social o
de discusión se han quedado al margen.
Son los gobiernos los que están llamados
a asumir la responsabilidad pública de
generar las condiciones favorables para
revertir este proceso y tomar la bandera
del interés colectivo y actuar frente a
los fuertes intereses económicos y
políticos que han limitado a los medios
públicos.
Para Pablo González Casanova “la mejor
clase de contra propaganda es un sistema
social y económico que satisfaga la
mayoría de las necesidades de la mayoría
de la gente, la mayoría del tiempo.”
6.1 Falta de
libertad, falta de credibilidad y falta
de Ética
No hay libertad de prensa y por lo
tanto no hay credibilidad en lo que dice
la prensa, la radio o la televisión y si
no hay libertad de prensa, ni
credibilidad, quiere decir que tampoco
hay Ética. Estos medios han destruido la
comunicación familiar; se han convertido
en caciques de la información; han
desintegrado a las familias, les ocultan
la verdad o les dan verdades a medias;
todo esta editado previamente; todo esta
manipulado de tal forma que la gente no
tenga el trabajo de pensar.
6.2 La libre
expresión es un derecho innato
Los acontecimientos que vivimos en
nuestros estado nos enseñan que es
tiempo de respetar la libre expresión
como derecho innato de los oaxaqueños;
la radio, la televisión y la prensa
escrita demostraron que tienen más
penetración en manos del pueblo, porque
lo que se escuchó, fue la voz del
pueblo, por el pueblo y para el pueblo;
es cierto que no sabía hablar, pero es
la verdad del pueblo en contra de la
“arbitrariedad de los medios de
comunicación y las distorsiones y
manipulaciones que tan bien saben
utilizar.” Sabemos que “toda libertad
trae una serie de responsabilidades y
compromisos y estos deben ser cumplidos
para que el poderoso y peligroso
mecanismo de los medios de comunicación
mantengan la integridad e
imparcialidad”7 .
6.3 Qué hacer
Las personas que piensan y que
desean formarse una opinión apegada a la
realidad ¿Qué deben hacer? Cada uno debe
analizar la realidad; debe juzgar los
hechos e interpretarlos; en medio de la
desinformación en que vivimos debe
escuchar la voz del interés individual.
7.
CONCLUSIÓN
“Al hombre público se le juzga por
sus actos, y los del señor Juárez están
a la vista de todos, y han sido ya
juzgados por la nación entera.8 ” “El
poder de los tiranos pasa; las espadas
de los fuertes son frágiles, y el
triunfo de la libertad es seguro porque
lo alienta el espíritu de Dios!9 ”
Bienaventurados los que nacen en la
Sierra en una choza, a la orilla de una
laguna y que se encumbran del polvo para
transformarse en astros! (Carriedo,
1971). Alma gigante, señores, que como
el águila supera las tempestades, alza
el vuelo sobre las nubes y mira de
frente al sol de la libertad y de la
reivindicación, que inunda de luz su
corazón y su conciencia.10
-------------------------
1 Manifiesto, Guanajuato, 19 de enero
de 1858.
2 Historia de Oaxaca, (1956),
Publicaciones del Gobierno del Estado de
Oaxaca, pp.94
3 Carta a Maximiliano, Benito Juárez,
Monterrey, N. L., marzo 28 de 1864
4 Honras fúnebres (1972), Oaxaca,
ediciones de la Universidad Autónoma
“Benito Juárez de Oaxaca, Reproducción
facsimilar del folleto publicado por el
Gobierno del Estado en el año de 1972.
5 Paramio, Ludolfo.: (2003) La marea de
la opinión pública. Los medios en el
vaivén de los sentimientos. México, http://www.etcetera.com
noviembre de 2003.
6 Ortega R. Carmen.: (2006) Televisión,
estado y democracia en México. México.
http://www.etcetera.com mayo de 2006
7 Francisco Delgado Ruiz, (2001)
¿Libertad de prensa? Revista Inter-Forum,
Webmaster@revistainterforum.com
8 Carriedo, A.: 1971, Biografía de Don
Benito Juárez, Ediciones de la
Universidad “Benito Juárez” de Oaxaca.
9 Honras Fúnebres, ob. cit., pp.23
10 Honras Fúnebres, ob. cit. pp. 23
BIBLIOGRAFÍA
- Carriedo, A.: (1971) Biografía de
Benito Juárez, Oaxaca, Universidad
Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.
- Constitución Mexicana de 1857, Tlahui-Politic.
No. 8, II/1999. México
http://www.tlahui.com
- Delgado Ruiz, Francisco (2001)
¿Libertad de prensa? Revista Inter-Forum,
Webmaster@revistainterforum.com
Actualización: 10 de agosto de 2006
- Honras Fúnebres, (1972) Año de Juárez,
Oaxaca, Universidad Autónoma “Benito
Juárez” de Oaxaca, Reproducción
facsimilar del folleto publicado por el
Gobierno del Estado en el año de 1872.
- Iturribarría, J.F.:(1959) Historia de
Oaxaca; Oaxaca, Publicaciones del
Gobierno del Estado de Oaxaca.
- Solana, Mateo.: (1972) Germinación de
Juárez, Oaxaca, Universidad Autónoma
Benito Juárez de Oaxaca.
- Leyes de Reforma, primera edición
cibernética, abril de 2004,
compiladores: Chantal López y Omar
Cortés, México, www.antorcha.net
- Ortega R. Carmen.: (2006) Televisión,
estado y democracia en México. México.
http://www.etcetera.com mayo de 2006
Paramio, Ludolfo
- La marea de la opinión pública. Los
medios en el vaivén de los sentimientos
http://www.etcetera.com noviembre de
2003
- Zamarripa, Florencio.:(1981) Apuntes
para mis hijos de Benito Juárez, México,
Centro Mexicano de Estudios Culturales.
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