El jueves 20 de marzo pasado, a las 19 horas, se llevo al cabo en el teatro «Juárez», una ceremonia reminiscencia de las «sesiones Científicas, Literarias, y Musical», que se organizaba en el paraninfo del Instituto y después en la Universidad, la participación de mis ex alumnos del Instituto de Ciencias y Artes del Estado, dejaron en todos los presentes una agradable impresión por que nos hicieron recordar a nuestros siempre queridos y admirados maestros como: Alejandro Pombo Ramírez, Ricardo Vera Castro, Fernando Gómez Sandoval, Alberto Canseco Ruiz, José María Yáñez Pares, Alfredo Castillo Gómez, Esteban Silva y Escobar, Manuel Zárate Aquino, Enrique Pacheco Álvarez, etc.…que fueron ejemplos de sabiduría, rectitud entrega al estudio, y nos ayudaron a ser hombres útiles a la sociedad y estoy seguro que todos los que fuimos sus alumnos no los podemos olvidar, pues siempre que algo congrega lo primero que nos viene a la mente son los nombres de aquellos mentores nuestros.
Y así como ahora, también nosotros tuvimos problemas en muchas ocasiones; la juventud universitaria siempre ha sido inquieta, exigente, dispuesta a señalar con índice de fuego las injusticias, pero con el esfuerzo de esos maestros y directivos siempre se pudo sacar avante a la institución. Todos los que seguimos en esta tarea de recordar aquello que quedó grabado en el pasado es porque no quisiéramos que se olvidara, no por sentimentalismos mal entendidos, sino como tangible realidad porque todo es ejemplo magnifico que pueden retomar las generaciones presentes y superarlo. En ese tiempo hubo excelsos poetas como don Félix Martínez Dolls, Francisco Martínez Domínguez, Carlos Herrera López, Alejandro Reyes Sánchez, Enrique Sandoval, muchos de los cuales aún estan con nosotros como testigos de honor; también hubo extraordinarios oradores como: Nicolás Castellano, Edmundo Vera Bourguet, Agustín Marque Uribe, Enrique Pacheco Alvares, Genaro y Juan Vásquez Colmenares, o declamadores como Dora Cecilia A veces Martínez, Perla Woolrich Fernández, Arturo Solís Yáñez, Carlos Herrera, Roberto Villanueva y Gustavo Pérez Jiménez.
Por eso fue interesante la intervención de Rosa María Sánchez Montiel que condujo magistralmente los programas; de Renato Díaz Aragón, el cual hizo una hermosa remembranza, elocuente y emotiva y más cuando se refirió al maestro Alberto Canseco Ruiz, cuando un 23 de Mayo con motivo del «Día del Estudiante», nos dijo:»Este es un día simbólico de la Autonomía Universitaria, día magnifico en que la juventud viril y digna, sin tomar en consideración el precio, edificó los cimientos de una de una universidad autónoma, de una universidad autónoma, de una universidad libre, en la cual cada quien piensa según los dictados de su conciencia y en donde el pensamiento no tiene obstáculos, ni la ciencia y progreso barreras. Un 23 de mayo se derramó sangre generosa y fecunda, día en que las balas de los esbirros cegaron existencias nobles y que por ellas deberían pender crespones negros en las Universidades y existir luto en los corazones universitarios; día que debería ser de duelo pero que no lo es, porque aquellos valientes estudiantes que recibieron la descarga homicida, no han muerto, bien es cierto que la materia ha desaparecido, pero su recuerdo y sus espíritus viven en donde quiera que exista un estudiante y en donde que ondule la Bandera Universitaria.
Y así como ahora, también nosotros tuvimos problemas en muchas ocasiones; la juventud universitaria siempre ha sido inquieta, exigente, dispuesta a señalar con índice de fuego las injusticias, pero con el esfuerzo de esos maestros y directivos siempre se pudo sacar avante a la institución. |
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Nos deleitamos con la buena música de la Orquesta de Cámara de la Escuela de Bellas Artes, bajo la dirección del maestro Luis Zarate, con las imágenes que nos pasó Héctor Porras y la voz melodiosa, natural de Olga Tenorio de Corres, que nos declamó un poema de su inspiración que titula «Soy Mujer», que en una de sus partes dice: « Me alegra …abrir ventanas para que entre la luz de la esperanza y que salga el amor que llevo dentro y soltar avecillas en el viento que vallan a anidar en lontananza», el sábado 22, las ocho de la noche, fue algo muy bonito que emocionó a los presentes; antes de la hora señalada el teatro se veía pletórico de compañeros, de amigos; por lo menos la luneta y los palcos primeros estaban ocupados.
Se hizo un férvido reconocimiento a Flor Brena Torres, María Engracia González del valle, Graciela Muro, Abigail Pérez Mariscal, Laila Tanuz, mercedes García Pujol y Leticia Figueroa Mancebo, quienes fungieron como Reinas de los juegos florales en aquellos tiempos cuando eran electas por los compañeros de la Sociedad Estudiantil Benito Juárez» o por los del frente Estudiantil «Benito Juárez, pues la única Reina que se nominaba por votación era la Reina estudiantil quien presidia todos los actos durante la inolvidable «Sema del Estudiante». Tocó al Rector C.P. Francisco Martínez Neri, coronar a la reina de esta remembranza y ofrecerle la «Flor Natural», la reina se hizo acompañar por las señoritas: Paola Imelda Jiménez Sosa, Beatriz Cristina Contreras López, Viany Toribio Hernández, Yazmin Aquino Cruz, embajadoras de la Universidad del Golfo y de sus damas de honor, respectivamente.
Para luego dar paso a nuestro querido y admirado compañero Porfirio Cervantes, Ofreciera su pieza oratoria; este hombre ha sido un gran poeta, y fue estupendo orador; cuando yo llegué al Instituto en 1954 ya no lo conocí, pero en los corrillos del colegio se hablaba insistente de este hombre, por que escribió paginas históricas en la oratoria y en la poesía; después se hizo Médico Militar, y ya jubilado, ha fungido como Presidente de la Asociación Nacional de Egresados de la Escuela Médico Militar, pero por su conceptuosa oratoria fue y sigue siendo un hombre distinguido de la intelectualidad mexicana. Geraldina Ramos, Olga Tenorio, y Judith Hernández de García leyeron algunos fragmentos de los poemas triunfadores en los «Juegos Florales».
Y para terminar y a manera de anécdota, les comento que en el mes de diciembre con motivo de las fiestas de fin de año, llegué al Zócalo y justo fuera del Museo Del Palacio me encontré que un coro se presentaba en concierto, me detuve, y cuando concluyeron me acerqué a saludar y a felicitar a mi compañero el Doctor Cesar Mayoral Figueroa, quien forma parte del coro, esto no lo sabía, pero me dio mucha alegría verlo y escucharlo y le dije: Cesar, te felicito porque esto que haces es para mí, alegría por la vida y ahora, lo mismo les digo a mis compañeros, no saben el gusto que me da verlos imbuidos de tanto entusiasmo organizado, participando, pensando en el futuro, eso, en ese tiempo, es para mí ALEGRÍA POR LA VIDA, y mientras tengamos un hálito de ella disfrutémosla y hagamos todo lo necesario por dejar algo positivo que conmueva las conciencias para entender que bien podemos ser felices.
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